Las llamadas «ciudades inteligentes» (“smart cities”, en inglés) no tienen nada que ver con cálculos o soluciones matemáticas. Podemos denominar así a los municipios que hacen uso estratégico de la tecnología en su proceso de planificación, con la participación de los ciudadanos. Esas acciones pueden ocurrir en varios sectores de la planificación urbana, como vivienda social, energía, movilidad urbana, recolección de basura o control de la contaminación del aire.

Mientras esta tendencia ya es realidad en muchos lugares del mundo, como la capital de Japón, Tokio (la ciudad más inteligente del Globo), sigue siendo un desafío para los gobernantes brasileños.

En el ranking de las 165 principales Smart Cities del mundo, divulgado por IESE Bussiness School, ocupamos 6 posiciones. Son las siguientes:

  • São Paulo (116ª)
  • Rio de Janeiro (126ª)
  • Curitiba (135ª)
  • Brasília (138ª)
  • Salvador (147ª)
  • Belo Horizonte (151ª)

Una de las formas de acelerar el desarrollo de las ciudades en ese sentido, la asociación entre gobierno y proveedores regionales puede ser decisiva.

Conoce un poco de nuestra participación el 6º Encuentro de Alcaldes del Estado, que tuvo lugar en marzo de este año, donde las ciudades inteligentes fueron la pauta principal: